Protéger les coussinets de son chien ou chat en été : nos conseils essentiels

Protege las almohadillas de tu perro o gato en verano: nuestros consejos esenciales

Cuando llega el verano, nuestras mascotas también necesitan protección contra el calor. Y si hay una zona a menudo olvidada pero muy sensible, ¡son las almohadillas! En contacto directo con el suelo, pueden quemarse rápidamente con el asfalto o la arena caliente. Aquí tienes todo lo que debes saber para proteger las patas de tu compañero.

¿Por qué las almohadillas están en peligro en verano?

El suelo puede alcanzar temperaturas extremas en verano: ¡hasta 60°C al sol! Imagina caminar descalzo sobre asfalto hirviendo... Eso es exactamente lo que siente tu mascota. Una exposición prolongada puede provocar quemaduras, grietas e incluso ampollas dolorosas.

Señales de una almohadilla quemada:

  • Perro o gato que cojea o se niega a caminar

  • Lamerse excesivamente las patas

  • Enrojecimiento, ampollas o grietas

  • Sensibilidad aumentada al tacto

Si observas uno o más de estos signos, es importante reaccionar rápidamente.

Buenas prácticas a adoptar:

  1. Prueba del dorso de la mano: coloca tu mano sobre el asfalto durante 7 segundos. Si está demasiado caliente para ti, está demasiado caliente para él.

  2. Paseos en horas frescas: opta por la mañana temprano o por la noche, y evita las salidas entre las 11h y las 16h.

  3. Elige bien el terreno: opta por la hierba, la tierra o las zonas sombreadas.

  4. Hidrata regularmente las almohadillas: una almohadilla seca es más frágil y se agrieta fácilmente.

El bálsamo protector: tu aliado del verano

En Vitamii, hemos formulado un Bálsamo Protector y Reparador 100% natural a base de manteca de Cupuaçu orgánica, aceite de coco, caléndula y manzanilla. Aplicado antes de los paseos, actúa como una pequeña "media invisible" para hidratar, proteger y reparar las almohadillas y la trufa. Un indispensable en la bolsa de todo dueño atento.

💡 Consejo Vitamii: aplica el bálsamo masajeando suavemente, luego ocupa a tu mascota unos minutos (juego, golosina...) para que no se lo lama de inmediato. El producto es seguro si se lame, pero siempre es mejor dejarle tiempo para que actúe.


En verano, la vigilancia es esencial. Una simple precaución puede evitar mucho dolor a tu compañero. ¡Protege sus patas como proteges tu piel, y ofrécele un verano suave y sin heridas!