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Podcast Vitamii: «Hay muchas pequeñas señales, y cuando conoces a tu perro, eso no falla»

Cuando un humano necesita un osteópata, lo siente y pide cita. Un perro, por el contrario, no dice nada. En este nuevo episodio del podcast Vitamii, Bien en sus patitas, realizado en colaboración con Julie, osteópata para animales en los Pirineos Orientales, nuestra invitada nos enseña a leer lo que nuestro compañero expresa de otra manera: «Hay muchas pequeñas señales que podemos captar, y cuando las conocemos, no engañan».

Lo que descubrirás en este episodio

Julie ejerce desde octubre de 2021 y atiende únicamente a domicilio, en todo el departamento. También es formadora en una escuela de osteopatía animal. Perros, gatos, caballos, pero también conejos, roedores, tortugas y serpientes: ha optado por no especializarse en una sola especie. A lo largo de la conversación, abordamos:

  • el camino para convertirse en osteópata animal, hoy cinco años de estudios después del bachillerato;
  • las señales que deben alertar a un propietario, y son más discretas de lo que imaginamos;
  • con qué frecuencia un perro realmente necesita una sesión;
  • los motivos de consulta más frecuentes en el perro: cojeras, displasia, artrosis;
  • por qué trabaja a domicilio y por qué la mayoría de sus pacientes se duermen durante la sesión;
  • sus pacientes más destacados, incluyendo un caballo salvaje que tardó cuatro sesiones en aceptar ser tocado;
  • su consejo número uno para un animal bien en sus patitas.

Las pequeñas señales que deben alertarte

Este es el corazón del episodio. Un profesional detecta en pocos segundos una postura, una forma de andar o una expresión que no encaja. Un propietario, sin embargo, tiene una ventaja que nadie más tiene: conoce a su animal de memoria.

Para Julie, todo parte de la observación. Lo que importa no es saber reconocer una lesión, es detectar un cambio. Una forma de acostarse o sentarse que ya no es la misma. Una forma de andar ligeramente diferente. Un estremecimiento de la piel al acariciar la espalda, que a menudo indica sensibilidad en las vértebras. O un perro que se vuelve un poco menos tolerante con sus congéneres, simplemente porque está tenso en su cuerpo.

Ella hace una comparación muy simple: nosotros también, cuando no nos sentimos bien físicamente, respondemos de forma menos amable a los demás. Un cambio de carácter no siempre es una cuestión de carácter.

¿Con qué frecuencia consultar?

Mucho menos a menudo de lo que se cree. Julie se describe como poco intervencionista: según ella, cuanto menos se interviene, mejor, porque el cuerpo también debe valerse por sí mismo.

Para la mayoría de sus pacientes, esto representa una o dos sesiones al año. Algunos solo son visitados cada dos o tres años, o solo cuando aparece algo, especialmente cuando los propietarios conocen muy bien a su animal y saben detectar ellos mismos la más mínima señal. Fuera de una patología identificada, un seguimiento más cercano no aporta mucho.

El caso de la artrosis es diferente. Aquí, la frecuencia depende del estadio, pero sobre todo de lo que el propietario hace a diario. Cuanto más se mueva el perro de forma variada y moderada, más se mantiene la masa muscular y más espaciadas pueden ser las sesiones.

El movimiento, su consejo número uno

Al final del episodio, le preguntamos cuál era el único consejo que daría para que un animal esté bien en sus patitas. Su respuesta se basa en dos ideas.

En primer lugar, favorecer el movimiento. No el rendimiento ni las largas caminatas, sino una actividad regular y, sobre todo, variada: diferentes tipos de suelo, diferentes andares, la playa, el paseo tranquilo. Esto es lo que mantiene el cuerpo a largo plazo.

Luego, escuchar a su animal, conocerlo de verdad, al mismo tiempo que se le da un marco. Julie insiste en este punto con sus clientes: escucha todo lo que le cuentan, incluso lo que les parece insignificante, porque son ellos quienes viven con el animal todo el día, no ella.

Un recordatorio útil de paso: la osteopatía animal es un complemento al seguimiento veterinario, no lo sustituye. Ante una cojera, un dolor o un cambio brusco, el veterinario sigue siendo el primer interlocutor.

Por qué este tema nos importa

En Vitamii, estamos convencidos de que el bienestar de un animal se basa en muchas pequeñas cosas del día a día. La comodidad corporal es una de ellas, al igual que la alimentación o el sueño. Nos gustó este episodio porque lo reduce todo a la observación, es decir, a algo que cada propietario puede hacer, de forma gratuita, todos los días.

Aprovechamos para dar las gracias a Julie, que accedió a probar varias de nuestras gamas con sus pacientes y a darnos sus opiniones honestas. Nos compartió un punto de vista que tenemos en cuenta: en las articulaciones, es mejor acompañar pronto que esperar a que la molestia se instale.

Apoyar la comodidad articular a diario

Dado que las cojeras y el desgaste articular son temas recurrentes en este episodio, es una buena ocasión para recordar que el movimiento puede ir acompañado de la alimentación. Este es el espíritu de nuestros Premios Naturales para Articulaciones, un alimento complementario diseñado para apoyar la comodidad de la movilidad a lo largo de los años, en complemento de una actividad regular y nunca en lugar de un seguimiento veterinario.

Y para los perros cuya piel les recuerda constantemente su presencia, tema también abordado en el episodio, nuestros Premios Naturales para Inmunidad y Antipicazón acompañan la comodidad cutánea a diario.

¡Que lo disfruten!

Esperamos que este episodio les anime a mirar a su perro de otra manera y a confiar en lo que observan. Muchas gracias a Julie por su tiempo, su franqueza y su pasión, que se percibe desde los primeros minutos. Pueden encontrarla en @julieosteoanimo. Encuentren todos nuestros contenidos e interactúen con nosotros en @vitamiifrance, y no duden en decirnos qué les gustaría que abordáramos en un próximo episodio.