¿Quiere ofrecer un premio saludable a su perro? Muchas frutas y verduras son excelentes opciones, bajas en calorías y ricas en fibra. Pero cuidado: algunas son tóxicas. He aquí una guía clara para dar un capricho sin riesgos.
Frutas y verduras permitidas
Administrados en pequeñas cantidades, bien lavados y sin pepitas ni huesos, estos alimentos suelen ser bien tolerados:
- La zanahoria: cruda (limpia un poco los dientes) o cocida, un gran clásico.
- El calabacín y el pepino: ligeros y ricos en agua.
- La manzana (sin pepitas ni corazón): crujiente y apreciada.
- El plátano: en pequeña cantidad, ya que es dulce.
- La sandía y el melón (sin pepitas ni corteza): perfectos para el verano.
- Las judías verdes y la patata dulce cocida: nutritivas y bien digeridas.
- Los arándanos: pequeños premios antioxidantes.
Alimentos peligrosos que deben prohibirse absolutamente
Algunas frutas y verduras son tóxicas, a veces gravemente:
- Las uvas y las pasas: muy tóxicas para los riñones, incluso en pequeñas cantidades.
- La cebolla, el ajo, la chalota, el puerro: peligrosos para los glóbulos rojos.
- El aguacate: debe evitarse (persina, y el hueso con riesgo de asfixia).
- Las patatas crudas y las partes verdes.
- Sin olvidar, aparte de frutas y verduras: el chocolate y todo lo que contenga xilitol edulcorante.
Buenas prácticas
- Siempre en pequeña cantidad: los premios, incluso los saludables, no deben superar una pequeña parte de la ración diaria.
- Retire las pepitas, huesos y corazones, que pueden ser tóxicos o provocar asfixia.
- Introduzca un alimento nuevo cada vez, en pequeñas dosis, para controlar la tolerancia.
- En caso de ingestión de un alimento tóxico, contacte inmediatamente con su veterinario.
En resumen
Zanahoria, manzana, calabacín, sandía… muchas frutas y verduras son premios saludables para su perro. Pero tenga cuidado con los prohibidos, las uvas y la cebolla a la cabeza. En caso de duda sobre un alimento, es mejor abstenerse y pedir consejo a su veterinario.
Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye el consejo de su veterinario. En caso de ingestión sospechosa, contacte con un profesional de urgencia.
















