Cómo dar un comprimido a un gato que se resiste

Cómo darle una pastilla o un snack saludable a un gato reacio

Cualquier dueño de gato lo ha experimentado: intentar que su felino se trague una pastilla puede convertirse en una verdadera odisea, con arañazos incluidos. Sin embargo, un tratamiento bien seguido es esencial para su recuperación. Aquí tienes trucos suaves para lograrlo con calma.

El método más sencillo: esconder la pastilla

A menudo, lo más efectivo es disimular la pastilla en algo muy apetitoso:

  • una golosina especial para "bolsillos" diseñada para este fin;
  • una albóndiga de paté o un alimento que le encante;
  • un poco de comida húmeda muy olorosa.

Consejo: ofrécele primero un bocado "de prueba" sin pastilla, luego el que la contiene, y después otro sin ella: el gato, confiado, se lo tragará todo. Consulta siempre con tu veterinario si la pastilla se puede administrar con comida.

Si el gato descubre el truco

Algunos gatos detectan la más mínima pastilla. En ese caso, hay que dársela directamente:

  1. Ponte en un lugar tranquilo, incluso envolviendo suavemente al gato en una toalla para limitar los zarpazos.
  2. Sujétale la cabeza con una mano, con el pulgar y el índice a ambos lados de la mandíbula, e inclínala suavemente hacia arriba.
  3. Con la otra mano, abre la mandíbula inferior y deposita la pastilla en el fondo de la lengua.
  4. Cierra la boca, mantén la cabeza ligeramente levantada y acaríciale la garganta para provocar la deglución.
  5. Luego, ofrécele un poco de agua o una golosina.

Un accesorio, el "lanzapíldoras", también permite depositar la pastilla en el fondo de la garganta sin meter los dedos.

Los buenos reflejos

  • Mantén la calma y la rapidez: cuanto más se alargue la operación, más se estresará el gato.
  • Recompénsalo sistemáticamente después, para asociar el momento con algo positivo.
  • Nunca cortes ni aplastes una pastilla sin la aprobación del veterinario: algunas no deben hacerse.
  • Pregunta si existe otra forma: algunos tratamientos están disponibles en versión líquida, en pasta o incluso en pipeta.

En resumen

Administrar una pastilla a un gato reacio se aprende: primero se intenta disimularla en un alimento, y si no, se da directamente, con calma y suavidad, siempre seguido de una recompensa. Y si nada funciona, tu veterinario a menudo tiene alternativas: no dudes en preguntarle.

Este artículo tiene un propósito informativo y no reemplaza el consejo de tu veterinario. Sigue siempre sus indicaciones para los tratamientos de tu animal.