En los perros, unas uñas demasiado largas no son solo una cuestión estética: dificultan la marcha, pueden romperse o clavarse y alteran el apoyo de las patas. A muchos dueños les da miedo cortarlas. Sin embargo, con la técnica adecuada es un cuidado sencillo e indoloro.
¿Hay que cortar las uñas de su perro?
Un perro que camina mucho por superficies duras desgasta sus uñas de forma natural. Pero los perros menos activos, los mayores o los que caminan sobre todo por hierba suelen necesitar que se las corten regularmente. Una buena referencia: si oye las uñas golpear las baldosas, ha llegado el momento.
No olvide el espolón, esa uña situada más arriba en la pata que no se desgasta y puede clavarse si se descuida.
Identificar la pulpa, la zona que no debe cortar
Dentro de la uña se encuentra la pulpa, una parte viva, sensible y con vasos sanguíneos. Nunca hay que cortarla. En una uña clara se ve a través de ella como una zona rosada: corte a unos milímetros de esa zona, hacia la punta. En una uña negra, avance muy poco a poco, cortando láminas finas, hasta que aparezca un punto oscuro en el centro: es la señal de que debe detenerse.
El método paso a paso
- Utilice un cortaúñas adecuado al tamaño de su perro y bien afilado.
- Elija un momento tranquilo y coloque a su perro en una postura cómoda.
- Sujete la pata con firmeza y suavidad, y corte solo la punta con un movimiento preciso.
- Prémielo después de cada uña y haga pausas.
- Tenga a mano algo para detener un pequeño sangrado, como polvo hemostático, por si fuera necesario.
Acostumbrar a su perro poco a poco
Manipule las patas de su perro con frecuencia, incluso sin cortar las uñas, y asocie el gesto a premios. Un cachorro que se acostumbra pronto aceptará este cuidado sin problemas. No hace falta hacerlo todo de una vez: al principio, una o dos uñas al día ya está bien.
Cuándo recurrir a un profesional
Si su perro se resiste, tiene las uñas muy oscuras y resulta difícil distinguir la zona sensible, o si no se siente cómodo, su veterinario o un peluquero canino puede encargarse y enseñarle cómo hacerlo. Es mejor pedir ayuda que arriesgarse a hacerle daño.
En resumen
Cortar las uñas de su perro es un cuidado sencillo una vez que sabe identificar la pulpa y cortar solo la punta. Basta con una herramienta adecuada, un perro relajado, premios y avanzar poco a poco. Sin olvidar el espolón ni consultar al veterinario en caso de duda.
















