Enseñar a su perro a acudir a la llamada

Enseñar a su perro a acudir a la llamada: una base que lo cambia todo

Acudir a la llamada, es decir, que su perro vuelva hacia usted cuando lo llama, es probablemente el aprendizaje más importante. Es lo que le permite disfrutar de paseos suelto con seguridad. La buena noticia es que puede aprender a hacerlo bien a cualquier edad y de forma agradable.

Por qué acudir a la llamada es esencial

Que su perro responda de forma fiable a la llamada es una cuestión de seguridad: poder llamarlo ante una carretera, otro animal o un peligro puede salvarle la vida. También supone más libertad para él y más tranquilidad para usted.

La idea: volver siempre debe ser algo estupendo

La regla de oro: volver hacia usted debe ser siempre una experiencia positiva. Si su perro asocia la llamada con algo desagradable, como el final del paseo o una regañina, dudará antes de volver. Por eso hay que premiar generosamente cada regreso.

El método paso a paso

  1. Empiece en casa, sin distracciones: llame a su perro con una palabra concreta y un tono alegre, y prémielo en cuanto se acerque.
  2. Elija una única palabra para llamarlo y resérvela para ese fin, como «¡Ven!» o su nombre seguido de una palabra.
  3. Aumente poco a poco la distancia y después las distracciones.
  4. Pase al jardín y después al exterior, primero con una correa larga para mantener el control.
  5. Premie con mucha generosidad las primeras respuestas en entornos con distracciones: un premio especial, una voz entusiasta o un juego.

Los errores que debe evitar

  • Nunca regañe a un perro que vuelve, aunque haya tardado: recordaría el castigo, no la tardanza.
  • No repita la palabra sin parar: haga una llamada clara y después motive al perro para que vuelva.
  • No lo llame siempre para terminar el paseo: llámelo a menudo solo para premiarlo y luego déjelo continuar.
  • No se salte etapas: suéltelo únicamente cuando responda de forma fiable.

Paciencia y constancia

La respuesta a la llamada se construye con el tiempo, mediante sesiones cortas y frecuentes. Algunos perros, muy independientes o de razas cazadoras, requieren más trabajo. Si encuentra dificultades, un educador que trabaje con refuerzo positivo puede ayudarle.

En resumen

Enseñar a su perro a acudir a la llamada es darle libertad y seguridad. El secreto cabe en una frase: haga que volver sea siempre lo mejor que puede pasarle. Con paciencia, constancia y muchos premios, su perro regresará hacia usted con ganas.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el acompañamiento de un educador canino en caso de dificultad.